¿Quieres hacer alguna pregunta sobre el grabado químico o compartir el plano de un componente para que lo revisemos técnicamente?
El proceso de grabado químico es un método de mecanizado de chapa metálica que se utiliza para fabricar componentes complejos con un alto grado de precisión.
El proceso consta de nueve pasos y consiste en imprimir el diseño del componente sobre una máscara de fotorresina que se lamina sobre el metal.
Las zonas del fotorresistente que no se han impreso se revelan, dejando al descubierto el metal, que posteriormente se elimina mediante grabado.
Casi cualquier metal y aleación metálica puede someterse a un grabado químico. Esto incluye el acero y los aceros inoxidables, el níquel, el cobre y el aluminio.
Lo que hace que el grabado fotoquímico sea tan eficaz es que funciona bien con metales difíciles de mecanizar, incluidos los metales altamente resistentes a la corrosión, como el titanio y sus aleaciones.
La mayoría de los metales se graban con cloruro férrico, un agente grabador seguro y reciclable. El cloruro férrico puede regenerarse y reutilizarse.
Para metales y aleaciones especiales se utilizan otros agentes de grabado patentados, como el ácido nítrico.

Se pueden grabar chapas metálicas con un grosor de entre 0,010 mm y 1,5 mm. Cuanto más gruesa es la chapa, más tiempo tarda en grabarse, por lo que no resulta rentable procesar metales de más de 1,5 mm.
El grabado fotoquímico permite alcanzar una precisión excelente. Las tolerancias mínimas estándar de grabado son de ±10 % del espesor del metal que se graba, con un mínimo de ±0,025 mm.
A medida que avanza el desarrollo, es posible alcanzar una mayor precisión, por lo que se recomienda a los clientes que colaboren con Precision Micro desde las primeras fases del diseño, a fin de poder desarrollar un método de grabado adecuado.
El grabado químico presenta numerosas ventajas y ofrece muchos beneficios. Este proceso no utiliza fuerza mecánica, a diferencia del estampado, que somete las chapas metálicas a presiones extremas. Tampoco ejerce tensión térmica sobre el filo de corte, a diferencia del corte por láser.
Además, las piezas grabadas químicamente conservan su superficie plana, sin rebabas ni tensiones, sin que ello afecte a las propiedades del material.
El grabado químico también permite crear detalles grabados con gran precisión al mismo tiempo que se perfila el material, como canales de flujo, logotipos o números de referencia. Estos detalles no suponen ningún coste adicional.
La abertura mínima estándar que se puede conseguir mediante grabado es de 0,1 mm, pero con el desarrollo de la técnica, el grabado puede alcanzar detalles aún más finos.
El grabado químico utiliza utillaje digital, que es económico, muy fácil de adaptar y no se desgasta, a diferencia del utillaje para estampación.
El grosor del material y el tamaño de los componentes son factores clave que influyen en el coste, ya que se paga por lámina, no por pieza: cuantas más piezas haya por lámina, menor será el precio unitario. Las láminas más gruesas tardan más en grabarse, lo que se refleja en el coste del componente.
El grabado químico no tiene límite de producción. El uso de herramientas digitales de bajo coste garantiza que los prototipos se puedan suministrar de forma rápida y económica.
Como una de las mayores empresas de grabado de chapa metálica del mundo, Precision Micro suministra a sus clientes millones de componentes.
Los plazos de entrega del grabado químico se miden en días, no en semanas ni en meses, a diferencia de las tecnologías tradicionales de mecanizado de metales.
En función de las cantidades solicitadas y de nuestra capacidad, los componentes estándar que no requieran ningún tratamiento posterior pueden suministrarse en menos de dos semanas laborables. Los pedidos urgentes pueden atenderse incluso con mayor rapidez.
Documento técnico sobre el grabado químico
Descubra cómo el grabado químico puede superar las limitaciones de las tecnologías tradicionales de mecanizado de chapa.
DescargarArtículo27 de enero de 2026